Xalapa, Veracruz. Teatro del estado. 11 de marzo.
Un mes de propaganda por toda la ciudad. La Orquesta Sinfónica Juvenil del Estado interpretará la música de las películas de Harry Potter mientras en una pantalla pasaran videos alusivos. Un concierto visual.
Llegamos al teatro y lo primero que se ve son magos, tanto espectadores como parte del espectáculo. Una Profesora de Hogwarts recibe a la gente y revisa los boletos. Otra bruja disfrazada nos ofrece mostrarnos nuestros asientos. Y la gente sigue llegando y sorprende que la mayoría son niños, muy pequeños para comprender la complejidad de los libros, o de la música. Perfecto para comenzar la magia.
Dan la tercera llamada y los músicos toman sus lugares. En la parte de arriba hay una pantalla con la entrada de “La cámara de los Secretos”. Todo listo, pero ¿dónde esta el director de la orquesta? Esperamos, y desde las escaleras se escucha un Expelliarmus!, todos nos volvemos y hay un mago con gafas y capa, y sostiene dos varitas. Baja las escaleras y todos rompemos en aplausos cuando sale el director, también con capa, a recibir la varita que el mago le ofrece. Con ese gesto, la magia comienza.
En la pantalla comienzan a pasar escenas editadas de acuerdo a cada cancion, no lo diré puesto que espero que ustedes lleguen a verlo personalmente. Hay momentos en que realmente a uno se le olvida que esta en el teatro escuchando a la orquesta; realmente crees que estas en otro lugar, y que el niño con gafas de la pantalla te esta contando su historia a traves de la musica.
La musica es secuencial de acuerdo a las peliculas, pero la obra comienza con La Cámara de los Secretos, sigue con El Prisionero de Azkaban y concluye con La Piedra Filosofal. A nadie le importó eso. Fue enternecedor cuando el intermedio lo dedicaron a una ceremonia de selección para integrantes del club. Creo que fue la unica vez en mi vida que vi un Sombrero Seleccionador original, sombreros y varitas, y tantos niños felices por ser aceptados en sus respectivas casas de Hogwarts.
Solo hay una forma de concluir esta pobre y sincera reseña.
No existe en el mundo magia mas maravillosa que la música.
Dios los bendiga!