Tienes 20, la juventud, energia y vitalidad te sobran. Las ilusiones vuelan, y los retos abundan. Es cierto, eres distinta, pero en buena manera, y eso hace que no pierdas tu poca autoestima. Perdiste el miedo a hablar y el miedo a la gente, aunque aun no eres tan abierta y relajada como te gustaria. Siempre supusiste que serias grande, exitosa, util. Siempre fuiste por el camino correcto, aunque no fuese lo mas facil. Hasta que un dia descubriste que suponer no te llevaba a nada bueno. Y empezaste a investigar y a observar y a analizar todo. Muchos dias, como hoy, deseas poder volver a creer en ese supuesto, y dejar que las cosas fluyan mientras trabajas en tus obligaciones. Muy tarde, ya no es posible. Crees en muchas cosas, pero no en ti misma. Quieres creer que Dios lo arregla todo. Quieres creer que puedes seguir como si nada hubiese cambiado. Pero tu has cambiado, y tienes que verlo desde otra perspectiva. Por mucho tiempo anduviste en contra de todo, y te deprimia. Y cuando te dejaste llevar, ves con tristeza que no hizo gran cambio, y aun sigues sintiendote inutil, insignificante, aunque otros te digan que importas y que te quieren, te cuesta mucho creerlo. Tu misma no te quieres como deberias. Sabes, por instinto y por costumbre, que Dios te ama, y aunque lo aceptas y tu tambien le amas, sabes que tienes que pasar por estas etapas para poder disfrutar y apreciar mejor tu vida en el futuro. Pero en este momento no te importa mucho ese futuro, pues lo que necesitas es poder disfrutar tu ahora. Sabes que te estas poniendo trabas, y no las distingues muy bien como para quitarlas, y eso te duele. Basicamente, no quieres ser un fracaso. Tuviste la desgracia de saber en que se basa la felicidad, y sabes que no es lo que tus padres quieren para ti. Ellos no quieren tu felicidad, quieren que seas importante, aunque no te alegre tanto como la verdadera felicidad, que es tan facil de alcanzar y de mantener.
Te sientes solitaria, y sabes que es en gran parte por que tu lo provocaste, aunque es lo ultimo que quieres. El hecho de no ser deseada en ese aspecto no ayuda para nada a que intentes mejorar. Sabes perfectamente que podria ser peor, y no te importa. Te has ganado un nuevo miedo en la vida: el miedo al fracaso. Tienes miedo de arriesgarte por que hay mucho que perder, y no puedes siquiera pensar que seria de ti si perdieras eso poco que tienes, que es tanto para ti.
Durante mucho tiempo te esforzaste tanto por, la verdad, ya ni recuerdas por que luchabas tanto, pero ahora ya no quieres hacer nada, no sabes si valdra la pena.
Tienes miedo de que tu corazon se atrofie, ya que raramente lo has usado, asi que amas con todo tu ser a tu familia y amigos, esperando que llegue algo mas a quien poder amar, y no llega, y se esta tardando, y te sientes desgraciada, repudiada, rechazada, dejada, no sabes que sera de ti sin ese apoyo que tanta falta crees que te hace, y que simplemente no llega.
Odias sentirte sola, y odias que todos te digan que como es posible que estes sola, y odias que todos te digan que algo bueno te llegara, y seran felices para siempre. Por supuesto que tu no quieres eso, tu no quieres ese para siempre, tu lo necesitas ahora. Crees que estas lista. Ultimamente has mentido mucho mas de lo que te gustaria, pero crees que no puedes evitarlo, y lo sigues haciendo. Te duele mentir, aunque no quieres mover un dedo para salir de alli.
Simplemente, no sabes que hacer. No sabes si hay algo mas que puedas hacer, mas que resignarte y aceptarlo, y aguantar. Duele, pero asi es, Ana Silvia. Aguanta y sigue, maldita sea!