miércoles, 31 de diciembre de 2014

El Año Que Se Va

Todas las ganas de escribir me llegaron hoy, despues de como 7 meses desde que mi computadora anterior perdio la tecla M, punto y coma. Escribia en las noches de ansiedad en una libreta, pero no es lo mismo, nada surgia como lo hace aquí. Es mi forma de decir que lo siento y que voy a tratar de ser mejor escritora.

El año que se va, si tuviera que describirlo con una palabra, sería culero. Culerísimo, me partió la madre en formas que no imaginaba, sutiles, impredecibles, inevitables. Diseñadas para que alguien como yo sufriera, fue muy específico, no pretendia matarme ni quitarme nada ni a nadie, pero casi acaba conmigo.

El año que se va me deja muchisimo aprendizaje. Aprendí demasiado, aprendí cosas que necesitaba, cosas que necesitaré, cosas que deseaba, y cosas que no necesitaba saber aún. Aprendí que puedo tener días buenos, días malos, y días en los que no es posible encontrar una sola razón para levantarse. Que puedo ser feliz y disfrutar de los eventos y las personas aún en las crisis. Que no hace falta vivir entre tragedias para llorar de dolor. Que no importa nada si no tienes un trabajo. Que tu carrera no sirve para comer. Que la distancia no importa para la soledad. Que todos los amigos que tengo me quieren mucho, desgraciadamente no tienen tiempo para mi. Que la noche no era para descansar, sino para esconderse y estar en alerta, por la ansiedad constante. Que no soporto mi apariencia. Que no importa mi apariencia, aunque estuviera delgada seguiría siendo yo, y tendria estas crisis. Que puedo morir en cualquier segundo. Que no quiero morir aún. Que me han hecho daño y eso me ha vuelto así. Que yo he herido a muchas personas también. Que los objetos no me hacen más feliz. Que debería actuar como adulto pero nadie me trata como tal. Que no hago las cosas por ni para mi. Que no se que mas hacer, pues hacerlo bien o hacerlo mal no me dio en ambas nada satisfactorio. Que no quiero ser la que complace a todos pero voy por ese caminito y me aterra. Que mi neurosis no se va a curar por mas que me esfuerce. Que no estoy orgullosa ni satisfecha de mi titulo profesional, que no significa nada otra vez. Que tengo ganas de hacer muchas cosas por mi cuenta, y en el momento que vea la oportunidad que es para mi la voy a tomar por que siento que ya se retrasó demasiado y este año fue tiempo perdido. Aprendí, a grandes rasgos, que soy pendeja para vivir. Que han pasado pequeñas cosas de manera tan sincronizada que parece que alguien lo hizo a propósito para molestarme. Que tengo que dejar de luchar contra ese alguien, y pedirle desde el fondo de mi corazón que me ayude a salir de esto, pues ya vi que no puedo hacerlo sola. Que no estoy sola, pues mi familia nunca me abandona. Que no soy una buena amiga. Que soy fanatica del arte pero no me atrevo a producirlo yo misma. Que hay personas que me admiran y ven en mi algo que no me siento. Que soy sumamente privilegiada, en demasiados aspectos, y que estoy sumamente agradecida por ello, y que aún así soy miserable. Que la felicidad, la inteligencia, la ansiedad, la depresión, el esfuerzo y el entendimiento pueden ser parte de una sola persona y no estan peleados y pueden apreciarse al mismo tiempo. Que en momentos de crisis solo se puede esperar que los tiempos que vienen van a ser mejores.

Aprendí que deseo mucho que todo lo que dicen los demás sobre que mis oportunidades me estan haciendo esperar por que viene muy grandes y chingonas sea verdad y suceda pronto pues siento que ya fue mucho.

Ha sido un año especial, y sobreviví a él.