lunes, 17 de octubre de 2016

Hola

Hola, soy Ana, y soy mujer.

Ah si, y tengo novia. Mujer también, si, por si no se había entendido.
¿Qué más se dice en estos casos? Cuando has tenido a la mejor familia del mundo, la cual está orgullosa de tener hijos buenos, inteligentes, trabajadores y llenos de virtudes, todos hombres y mujeres de familia, mas de 20 años casados, y cuyos hijos también son inteligentes, trabajadores y normales. Cuando no pensaba ser yo la que rompiera eso, estando tan a gusto ahí, tan amada, tan apoyada. Cuando hablan de los temas de actualidad y lo relacionado con la igualdad y la visibilidad para ellos es como nota de un circo. Anormal, exhibicionismo, contra el orden natural de las cosas de Dios. Cuando mamá te ha dicho que te va a tener que apoyar por que te ama y eres su hija, y si le llegas a salir asi, ni modo. Cuando papá te adora y siempre fuiste y serás su niña y su orgullo, y no tienes idea de a que tanto llega su respeto por la diversidad cuando le oyes hablar desprecio y decepción contra los tatuajes. Cuando las tías dicen que se ha puesto de moda, que los que eligen esa vida deben aceptar las consecuencias, y que "esos" son los que han hecho del mundo el horror de hoy. 

¿Qué puede una decir? Cuando nunca tuvo novio, ni se enamoro perdidamente de ningún hombre con quien salía, ni sintió nada al tener sexo buscando sentir eso que todos decían. Cuando creía que su vida iba a ser sólo soledad a menos que llegara alguien a mover el piso al mismo nivel de un amor de libro. Cuando el primer beso que le dejó la mente en blanco fue de ella. Cuando la primer caricia que le hizo temblar las piernas fue de ella. Cuando era ella con quien quería pasar los días y las horas, y nunca podía tener suficiente de ella. 

¿Se vuelve a empezar a vivir? Sigo siendo yo, sigo teniendo mi cuerpo, mi mente, mi alma y mis valores. Sigo teniendo mis estudios y mis gustos, mis sueños y mis metas, los libros que he leído y los anime que he visto. Si, soy yo, aún adoro a mis papás y hermanos y primos y tíos y abuelos. Uso la ropa y los perfumes que me regalaron a mi. Si, yo contesté esas llamadas telefónicas hace una hora y hace un año y hace siete. Yo escribí esos poemas infantiles, las rimas extrañas y los ensayos antiguos de esta misma página, que por cierto sigue siendo mía. Sigo siendo química, y aún no olvido el inglés ni el español. No fui victima de ningún experimento, hipnosis, amenaza, secuestro ni extorsión. No he cambiado de cara, aunque tal vez mis ojos brillan un poco mas al verla a ella. 

¿Que si no me da miedo? Es mi razón de hacer esto. He vivido con miedo por más tiempo del que me gustaría admitir. Miedo a ser rechazada primero por mi familia, y después en todos lados. Negarme trabajo, negarme derechos, negarme privilegios. Miedo de ver decepción en sus caras por atreverme a enamorarme de una mujer. Miedo a que me desconozcan y no pueda volver a mi hogar. Peor aún: miedo a que traten de arreglarme, no parar de decirme que eso está mal y tengo que volver al camino correcto para ellos. Que nunca dejen de molestar con que siempre me puedo retractar y que me voy a arrepentir. Qué ridículo es decirlo, miedo al amor. El amor debe superar cualquier miedo. No he cometido ningún crimen contra la vida, convivencia o naturaleza. Sólo me enamoré. No he matado, robado, defraudado, engañado, faltado el respeto a padres ni autoridades o deseado a la mujer de mi prójimo. 

Hoy salgo del closet como una persona que ama a otra persona, y espero de corazón que pronto sea así de simple...

jueves, 10 de marzo de 2016

¿Y nosotros qué?

Si, nosotros, los malos, los que nos aprovechamos de quien nos ama con locura y nos da todo, los que siempre jugamos con sus sentimientos y los herimos, los que no sabemos, no queremos y no podemos amar. ¿Quien escribe canciones para nosotros? ¿Quien se fija en nuestro dolor y nuestros sentimientos? ¿Quien nos dice que tenemos que buscar algo mejor, que tenemos que valorarnos, que hay cosas mas importantes que sentirse deseados?

No se acerca de los demás, no he conocido o platicado a este nivel con alguien que disfruta utilizar y herir a las personas que lo aman, o alguien a quien le encanta que se enamoren de el o ella y sacar provecho para cosas bajas o sucias. Sólo puedo hablar por mi. Y yo no lo disfruto.

Que mas quisiera yo que sentir lo mismo, pensar en alguien que me quite el aliento y me lleve a saltar al océano solo por seguir su voz. Y no ha pasado, yo no siento eso. Yo estoy siendo torturada por mi propia incapacidad de amar, pero lo he intentado, me he dado tantas oportunidades que duele ve que nada cambia aquí dentro. Y la otra persona sufre más que yo, pensando que es ella quien tiene algo malo, sin escucharme cuando le digo que es maravillosa pero simplemente no ocurrió nada conmigo, y yo me siento tan horrible, incompleta, deforme, incapacitada, relegada. Por que me dan todo y yo no lo quiero. Porque enamorarse no es cuestión de decisión, como elegir un menú o un pantalón. No se decide cuando ni de quien enamorarse, y eso lo tengo bien claro. ¿Porque nadie escribe sobre mi dolor? No hay canciones para esto, y me siento aún mas apartada de las personas al no saber como expresarlo. Yo no escribo canciones, de otra forma ya las habría. Lo único que puedo hacer es esto, palabras, poemas a veces, y no llegan a decir una mínima parte de este sentimiento que no tiene nombre.

No se puede aprender a amar, por mas que lo intento. Y no por eso duele menos cuando el otro se va. También tengo el corazón roto por que no funcionó, por que yo no funcioné por más que lo intenté. Y me puedo disculpar pero cómo pedir perdón por algo que no esta en mi poder. Yo no los obligué a quererme, yo no los obligué a quedarse, mi error fue haberles dejado estar ahí, haber querido sentir algo también y no adivinar que no iba a pasar. Mi error es quererlos a mi lado para calmar la soledad, por lo increíble que me hacen sentir, creer que les hago bien aunque sea como compañía. Mi error es ser honesta y aun así aceptar cuando dicen que no les importa...

¿Quién me canta a mi?

viernes, 15 de enero de 2016

26

Quien pensó que iba a estar en donde estaba cuando se acabaran sus 25...
Yo no, y aunque me llena de melancolía, debo decir que es algo muy bueno.

Miedo. Otra vez. De dar el siguiente paso, pues hacia donde decida dirigirme, se presiente que es un paso enorme, por que es muy necesario que asi lo sea, y porque sólo asi, con algo realmente grande, lograré moverme de aqui. Miedo de tener hijos, y miedo de que sigan pasando los años y perder esa oportunidad también. Que esta racha se siga repitiendo y me haga perder lo poco que habia logrado. Miedo de que esta burbuja se vuelva a cerrar, y esos miedos se queden adentro de mi.

Ganas de seguir aprendiendo, más por las buenas que por las malas, pero pues de eso no se escoge, las lecciones siguen llegando solas, y creo que no las tomo muy bien. Ganas de no sentir este fastidio cada día por un trabajo bueno con muy mal ambiente, al final se que mi mejor paga es el conocimiento pero fuera de eso no es probable crecer alli. Ganas de salir al mundo y vivir por mi cuenta, otra vez, pero con un enfoque diferente, para disfrutarlo por completo, con todo lo que incluya.

Gratitud inmensa por las personas junto a mi, detras de mi y a mi lado, todo el tiempo, de todas partes, de dias, meses y años de conocerme y aceptarme. Por todas las oportunidades que tuve, por todos los privilegios. Por ellos sé que no se trata de atesorar cosas, sino recuerdos y experiencias. Sepan que lo intento, no tan fuerte como quisieran, pero de verdad lo intento.

Y pues, un año más al expediente. Deseo que me vuelva más caritativa, más amable, más sociable, más inteligente, más lista, más guapa. Que pueda verme al espejo y decir "hoy estoy en la mejor edad" cada día, sin importar cuantos años tenga. Felicidades, Ana.