jueves, 29 de septiembre de 2011

Esclavos

De un libro que llego a mis manos de forma bastante extraña, y lo agradezco.

El esclavo. Francisco del Real

Comienza con los últimos recuerdos de una situación de la cual se arrepiente el autor, que lo tienen sin poder hablar ni moverse. Lo que el creía el infierno o la muerte era en realidad un coma al que llego por un accidente del que no recordaba nada mas que las posibles causas.

Es una página tras otra de reflexión tras reflexión, de comprensión, de liberarse, de perdonar, de amar, de ser feliz y sobre todo ser uno mismo y ser consciente de ello.

Este libro habla de un hombre bastante común, que bebía en exceso y consumía drogas, que culpaba a sus seres amados del tipo de vida que le había tocado vivir, que cargaba muchas culpas y que hería a los demás al querer imponer sus creencias. Al estar en coma, descubre que es plenamente consciente de si mismo, pero también de todo lo que hay a su alrededor, de su pasado, habla con su conciencia y se descubre a si mismo, y se ama a si mismo, y se perdona a si mismo.

Nadie lo encontraba ni lo iban a visitar, solo la esperanza, que el veía como una enfermera noble y cariñosa, que le decía lo que el quería oír y que lo tranquilizaba. Y alternándose su conciencia y Esperanza va recordando que sus padres lo aman, que hicieron lo mejor que pudieron conforme a sus creencias y crianza, que nunca fue culpa de ellos la decisión de su propia vida. Va recordando a sus hermanos, que también recibieron la misma crianza pero eligieron moldear una vida distinta. A su novia a la que gritaba y golpeaba pero que siempre había amado y ella siempre había estado a su lado.

Empezó a darse cuenta de que lo que mas deseaba era lo que ya había tenido y había dado por hecho: el movimiento de su cuerpo, el poder hablar, el poder hacer algo, el poder decirle a los demás que los amaba y cuanto les agradecía.

Se da cuenta que la vida es como uno elige vivirla con lo que tiene. Que las creencias eventualmente se vuelven la realidad de cada persona, que la aceptación y la comprensión nada tienen que ver con la resignación. Uno a uno sus familiares lo visitan y al verlo en ese estado olvidan todo y solo lloran de emoción, le dicen sin saber si pueda oirlos que lo aman, que lo único que quieren es poder verlo bien de nuevo o saber que va a estar en paz en su muerte. Su novia lo encuentra muchos meses después estando embarazada y también lo perdona. El solo esta tranquilo y acepta aunque con humor negro que tuvo que llegar al borde de la muerte para poder apreciar su propia vida, que en si es lo que debería ser la causa de nuestra felicidad, no el buscar títulos o dinero o fama o éxito. Solo amarse a uno mismo y amar a los demás. Que cualquier persona en cualquier momento puede cambiar el mundo en cuanto elija hacerlo, por que todo y todos somos parte del universo y el universo es parte de nosotros en una manera tan básica y tan mística que solo se puede agradecer que sea de esa manera.

Cuando lo desconectan, sabe que va a morir y empieza a revivir los recuerdos de su vida, y hay una cosa que lo tiene atado y es el conocer a su hijo y volver a ver a su novia, lo que causa que despierte su cuerpo y pueda moverse y regrese a la vida, después de haber sido esclavo de si mismo durante años, a poder aplicar lo que conoció al conocerse a si mismo a fondo.

No es lo que tenemos lo que nos hace valiosos, sino lo que somos”.

No hay comentarios: