Tengo una armadura de papel. No es muy efectiva, pero las personas se han mantenido lejos y no han intentado atacarme. Es incómoda, caminar y vivir con esa cosa, es posible, pero molesta. Aunque es más grande el miedo de andar desnuda, de mostrar mis colores a la primera. Con esa armadura me parezco a las demás, pero sin ella soy blanco fácil de cualquiera que crea que es superior a mí. Que crea que puede decirme que lo que soy es malo y está mal y es lo que tiene al país sumido en esta crisis. Que crea que lo que soy es por elección y que esa elección la hice solo para ofenderlos y atacarlos. Es algo que sencillamente no puedo soportar, y de todos los males, ahora mismo este traje es el menos complicado, aunque si es muy complicado. La armadura pesa cada día más, porque absorbe todas mis lágrimas, hace que me estorbe para hablar y caminar, hace que no pueda confiar en absolutamente nadie. Sé que un día se va a romper, aunque no puedo imaginar cómo ni que voy a hacer, como voy a defenderme, o si solo voy a huir. Escucho tantas versiones de personas que me quieren ayudar, y todas se contradicen, y eso me pesa más. Ahí va, más agua...
lunes, 3 de diciembre de 2018
lunes, 29 de octubre de 2018
¿Quien soy?
Sigue siendo igual que hace 10 años que empecé a escribir aquí. La soledad, la falta de amigos, el no saber que rumbo tomaría mi corazón, el no saber porque soy incapaz de conectar con otro ser humano como pareja. Ya no me importa. Sea quien sea, solo quiero sentir bonito. Que más da su sexo, si llego a enamorarme perdidamente y me gusta todo de sí y me veo capaz de crecer a su lado, pues no pinches mames, le entro. Pero ¿dónde buscar, quien es, a qué hora llega? 28 años de edad y nada. Solo nada, siempre nada. Mínimo alguien con quien hablar, salir a platicar, una comida o cena, no se, compañía humana, amistad. Pero nada, no hay nada para mí. No hay sentido a mi vida, no hay rumbo, no hay dirección.
Alv, eso se lee muy suicida, pero no, no es mi intención, la vida es aburrida y sin sentido pero es cómoda y no importa que haga, sigue día tras día, haga lo que haga, igual va a parar cuando ella quiera, yo no tengo planes de meterme ahí.
No sé, hace diez años decía que quería vivir mucho para decirme en mi cara ¿Ves? Valió la pena. Hoy no se, parece que aún falta mucho para sentir que lo ha valido, son más arrepentimientos y culpas que logros y valores. He aquí a una persona tibia, la peor clase de gente. No me puedo aceptar porque no me conozco. Algo tiene que cambiar antes de que me vuelva más loca, ya no lo soporto, por favor, algo bonito
jueves, 2 de agosto de 2018
El clóset
Es el lugar donde guardas cosas. Normalmente se distingue de cualquier bodega porque lo usas todos los días, varias veces al día. Hay cosas que usas constantemente, y cosas que se van arrinconando hasta que olvidas que las tienes, y cuando las vuelves a ver tu mismo te sorprendes, al no recordar lo que tenías, y lo ves con otros ojos, le das otro uso.
A veces también se guardan ahí otras prendas, unas que no deberían estar guardadas. Decimos que estamos en el clóset cuando no aceptamos un aspecto de nuestra vida emocional. Pero yo tengo muchas, muchas más cosas en el mío. Tengo ansiedad, tengo miedo, tengo rechazo. Tengo cadenas que me cortan los pocos impulsos que he querido seguir. Es un clóset muy grande y a la vez muy vacío. Guarda conceptos e ideas, cosas que no son reales, que pesan toneladas. Guarda a una persona a la que yo todavía no reconozco ni acepto por completo. Cada día al alistarme tengo que dejar ahí pedazos de mi que instintivamente pienso que no pueden y no deben acompañarme al mundo de afuera. Es un concepto extraño, porque me ven y por una parte estoy incompleta, y por otro lado vengo arrastrando una caja enorme de cosas que yo creo que no se ven. Y en apariencia esa soy yo, y en apariencia estoy muy bien sin esos pedazos, y en apariencia esos pedazos no son necesarios para sobrevivir y ser un buen adulto.
Hay una prenda que no encuentro por ningún lado y me es muy necesaria, y sin ella me siento desnuda y vulnerable. En ese clóset no hay confianza de mi talla, ni de ninguna que haya usado antes. No está en ninguna tienda, y nadie me la puede fabricar. Se siente como el traje del emperador. Tengo que aparentar que la tengo, cuando en verdad estoy desnuda y si me ponen mínima atención se dan cuenta.
Es un lugar traicionero ese clóset. Te da comodidades baratas, superficiales, para que te quedes el mayor tiempo que puedas, para que nunca te quieras salir. Porque, ¿Para que salir? Afuera es peligroso y la gente es horrible y todo es más difícil y no hay ni siquiera un trago de agua para sobrevivir. Y aún así hay gente que clama que salir del clóset es libertad, y que es la mejor sensación.
Supongo que tengo que encontrar todas las prendas básicas antes de pensar en abrir la puerta, y para eso hay que buscar y buscar y prepararse para encontrar todo lo que no sabía que tenía guardado ahí. Así es el proceso, supongo.
Saludos y libertad, A.
lunes, 25 de junio de 2018
Te extraño y no
Te extraño y no. Quiero hablarte pero fui yo quien te pidió que me dejaras de hablar. Quiero que me hables pero fui yo quien te pidió que me dejaras de hablar. Quiero contarte que se siente bien no hablar contigo y que se siente de la chingada no hablar contigo. Que soy egoísta a morir y el poco orgullo que me queda lo uso mal, pero eso tú ya me lo decías. Sé que si me hablas o te hablo vamos a volver a hablar por un tiempo y en cuantos meses esto vuelve a suceder. Te extraño y no debo, no tengo derecho, porque fui yo quien te alejó. Porque no tenía tiempo y ahora no tengo con quien pasarlo. Pero lo paso conmigo, y así hasta la eternidad. Te extraño y no quiero, porque hice esto convencida de que sería lo mejor (para mí) y harta de todo y buscando un culpable (que no eres tú) y no es culpa de nadie, es algo que pasa.
Eres más inteligente que yo, por favor vive mejor y crece mucho y ten muchas aventuras.
Te extraño y no.
martes, 15 de mayo de 2018
Honesta conmigo
No quiero estar aquí. Estoy consciente de que no quiero estar aquí y que no quiero seguir haciendo esto. Entonces, ¿porqué lo hago?
Son muchas causas y muchas razones, pero no es por gusto. Me estoy obligando a pesar de saber perfectamente que fue un error y que no quiero seguir. No sé que estoy aprendiendo, para mí en este momento exacto es solo sufrimiento. Un hueco en el estómago tan marcado que juraría que se ve a metros de distancia.
No me estoy esforzando lo suficiente, ni siquiera lo mínimo, y aún así es cansado todo el tiempo. Quisiera poder ilusionarme y emocionarme pero ya le quitaron la magia al trabajo. Las personas que me animan quieren algo de mi a cambio, y eso también mata.
A veces siento que mi única alegría en estos momentos es el entretenimiento basura. Series, videos, juegos. Se me van las horas y no tengo que pensar por mi cuenta. Gracias a Bohr por eso. Pero no es para siempre, es por un rato, y al rato ya regresa la consciencia de mis sentimientos oscuros y me arrastra una vez más al pensamiento de que no quiero esta vida sin sentido y no se qué hacer para vivir bien y dejar atrás esta existencia básica de sobrevivir.
Paz. A
domingo, 13 de mayo de 2018
Motivos personales
Imagino escribirles mi renuncia y ser honesta, eso sería una primera vez espectacular. Diría:
A quien corresponda:
El tiempo que he estado aquí me dí cuenta de que no todos los jefes son iguales. Ustedes son los peores que he tenido hasta ahora. Me contraté muy bonito, prometiendo que lo iba a intentar, y resulta que me quedaron a deber más de lo que yo quedo a deber.
Era un lugar abandonado. Atrasado, rezagado, a punto de cerrar. Una persona, por más eficaz que sea no va a levantar eso y mucho menos en el tiempo que ustedes quieren que suceda, que es ya. Si, es normal querer ver que tu negocio vuelva a ser próspero pero una sola persona en condiciones tan austeras no lo va a lograr, y esa persona soy yo. La verdad yo les recomiendo que cierren porque la única manera de levantar ese lugar es gastar a lo estúpido, invertir, remodelar, equipar, optimizar y contratar más gente. Claro que no quieren eso, ustedes quieren que una sola persona cubra todos esos huecos que han estado ahí tantos años, desde siempre y sin dar un solo peso. Si es así como empezaron entonces es muy obvio que nunca les irá bien. Mi propio sueldo les pesa, siendo que en apariencia no hago nada, y no hago nada bien. Cada día tengo la esperanza de que ahora si éste va a ser el día en que me despidan. No me apasiona la marca, no me nace esforzarme de más, ni siquiera he logrado completar lo básico un solo día sin tener al menos 30 reclamos de tantas cosas que he demostrado ser incompetente para cubrir. ¿Eso no les basta?
Estoy segura de que hay muchos colegas que lo harán mejor que yo, de manera más profesional y con más empeño. Que van a poder hacerlo mas rápido y tener tiempo y habilidades para salir a la calle y hacer los tratos que yo nunca hice. Que van a estar sumamente agradecidos ganando cada peso que les quieran pagar y les van a creer que cuando lo hagan mejor les va a ir mejor con lo monetario.
Yo no creo en nada. Yo solo quiero descansar, y seguir soñando con un trabajo donde cada centímetro cuadrado tenga justo lo que necesita para ser funcional y no quite tiempo en estar pensando cómo arreglar y resolver y nunca poder mejorar. Yo no estudié para esto. Yo tenía que ser de las mejores profesiones y se tendrían que estar peleando por tenerme y tratarme de lo mejor, y yo tendría que estar luchando y preparándome cada día para ser más, para ser mejor. En cambio, lucho para no llorar cada tres segundos y convencerme para aprender a quererme pero en un ambiente así es imposible, incompatible.
Así que mi renuncia es por motivos estrictamente personales. No me deben nada y legalmente no voy a hacerles nada y espero no tener que volver a saber nada de ustedes y les deseo que les vaya mucho mejor ahora que yo no estaré. Disfruten sus viajes.
Atentamente A
martes, 3 de abril de 2018
Ya no hacen los juegos como antes
Ya no hacen los juegos como antes. Y los que me gustaban hace dos o tres años están demasiado cambiados y ya no se disfrutan. Hay infinidad de juegos para celular, y cada quien tiene infinidad de categorías para elegir sus favoritos. A mí en lo personal mis favoritos son los de avanzar, correr, esquivar, saltar y tratar de hacer cada vez mejor puntuación. Los que puedo jugar por tiempo indefinido, sin vidas, con recompensas proporcionales a mi avance. Pero por alguna razón los que eran así ya son hoy otra cosa, perdieron su esencia, no se disfrutan con tantos menús, personajes, poderes, escenarios, niveles, torneos, etcétera.
Igual y así pasa con el mundo. Quítenle lo complicado, el relleno, póngalo simple y bonito, como antes, para que yo pueda volver a disfrutarlo.
:c
domingo, 18 de marzo de 2018
Renuncio
Así es como he renunciado a 4 empleos y me han corrido de uno, terminé con mi primer novio a los 17 y con mi segunda pareja hace meses, y siempre regreso a mi agujero semi feliz porque estoy convencida de que no estoy segura de que los quiero. Es un problema, el hecho de no sentir por dentro con tanta o más fuerza como la potencia de todos los cambios que ocurren afuera, y si eso sucede en un momento "no formal" de la relación, no me quiero imaginar que sucede en caso que diga que si a todo y me arrepienta después de todo.
Perdóname, lo voy a repetir. Es una pena, y una lástima, que lo que yo sentía por dentro al estar contigo, no fuera tan fuerte ni más grande que toda la angustia que me generaban las cosas que estaban pasando afuera por causa de esa relación. No estuve a la altura de lo poco que tenía que hacer y definitivamente no quería tener que hacer más por que no me nacía. Para mi era un costal de angustia colgando del cuello, y creo, por lo que he leído, que así no se debería sentir una relación.
Soy una persona muy afortunada con el hecho de que lo tuve todo al nacer. Padres, casa, familia, educación, atención, tías y tíos, primos, abuelas. Todo lo material necesario e innecesario que se me ocurriera pedir, y cuando a eso se le acababa la satisfacción inmediata aprendí que en vez de juguetes y ropa (la odiaba), lo que deseaba eran libros. Quisiera volver el tiempo y decirme que no, que en realidad, lo que deseaba eran amigos, que no leyera tanto, que con leer un libro una vez estaba bien, que hablara más, que saliera más, pero no cambiaría nada porque siempre hubo algo en mi que repelía a las personas, y así a esta edad todavía lloro porque no tengo amigos nuevos y los viejos tienen sus vidas y si me aprecian pero no soy fundamental, sus recuerdos conmigo parecen no ser tan importantes y por supuesto que mucha culpa es mía por solo alejarme y no volver pero ahora que necesito hablar con otras personas no se a quien acudir.
Pues mi mecanismo de defensa es renunciar a soñar. Dejé de pensar en lo que quiero y lo que me gusta, y ahora no lo se. No se que deba buscar porque las pocas experiencias que he tenido no son ninguna referencia a lo que se deba de sentir. En el trabajo es igual. Me voy sola, estoy bien adentro pero afuera vivo en un cuarto sin conocer a nadie ni siquiera para platicar en un café o un bar, solo trabajo y encierro, y claro que todo eso afectó mi capacidad y se vio reflejado. Mi referencia es que quiero un trabajo en donde no me sienta así, y pues esa descripción de puesto no existe. Mis intentos de arreglarme y arreglar mi actividad son tontos, falta de atención, en verdad no es intencional, yo quiero hacerlo bien y siento que doy todo pero en verdad me falta esforzarme, me falta habilidad y velocidad, se me olvidan cosas básicas, confundo muchas cositas en la práctica a pesar de haberlas hecho anteriormente con normalidad. Perdonen jefes y compañeros, no me burlo de ustedes, es algo que está mal en mi y parece que es depresión. Las promesas de un trabajo más digno (tu tío conoce al jefe de x, el jefe de tu tía le pidió tu CV) están olvidadas porque nunca llegan. Por eso renuncio a soñar, lo que hay es bueno, y es malo, y es jodido, y es aburrido, y es bonito, y tal vez o tal vez no llegue algo mejor.
Paz.